Energias renobables:
Son fuentes de abastecimiento que respetan el medio ambiente. Lo que
no significa que no ocasionen efectos negativos sobre el entorno, pero
éstos son infinitamente menores si los comparamos con los impactos
ambientales de las energías convencionales (combustibles fósiles:
petróleo, gas y carbón; energía nuclear, etc.) y además son casi siempre
reversibles. Según un estudio sobre los "Impactos Ambientales de la
Producción de Electricidad" el impacto ambiental en la generación de
electricidad de las energías convencionales es 31 veces superior al de
las energías renovables.
Como ventajas medioambientales importantes podemos destacar la no
emisión de gases contaminantes como los resultantes de la combustión de
combustibles fósiles, responsables del calentamiento global del planeta
(CO2) y de la lluvia ácida (SO2 y NOx) y la no generación de residuos
peligrosos de difícil tratamiento y que suponen durante generaciones una
amenaza para el medio ambiente como los residuos radiactivos
relacionados con el uso de la energía nuclear.
Otras ventajas a señalar de las energías renovables son su
contribución al equilibrio territorial, ya que pueden instalarse en
zonas rurales y aisladas, y a la disminución de la dependencia de
suministros externos, ya que las energías renovables son autóctonas,
mientras que los combustibles fósiles sólo se encuentran en un número
limitado de países.
Energía solar
La energía solar se fundamenta en el aprovechamiento de la radiación
solar para la obtención de energía que podemos aprovechar directamente
en forma de calor o bien podemos convertir en electricidad.
- Calor: la energía solar térmica consiste en el
aprovechamiento de la radiación que proviene del sol, para la producción
de agua caliente, para consumo doméstico o industrial, climatización de
piscinas, calefacción de nuestros hogares, hoteles, colegios, fábricas,
etc.
- Electricidad: energía solar fotovoltaica permite
transformar en electricidad la radiación solar a través de unas células
fotovoltaicas o placas solares. La electricidad producida puede usarse
de manera directa (por ejemplo para sacar agua de un pozo o para regar,
mediante un motor eléctrico), o bien ser almacenada en acumuladores para
usarse en las horas nocturnas. Incluso es posible inyectar la
electricidad sobrante a la red general, obteniendo un importante
beneficio.
La energía solar fotovoltaica tiene numerosas aplicaciones.
Funcionamiento de aparatos de consumo pequeño, calculadoras, relojes, etc.
Electrificación de viviendas o núcleos de población aislados.
Señalizaciones terrestres y marítimas.
Comunicaciones o iluminación pública.